
Dimensión de percepción y motricidad
la dimensión corporal también llamada dimensión de
percepción y motricidad, esta dimensión está relacionada tanto con
la ejercitación de la percepción, como con el control voluntario que efectúa
sobre sus actos motores. Los cuatro procesos básicos son:
- Procesos
perceptivos: Incluye la percepción visual, auditiva, olfativa y táctil.
- Esquema
motriz: Está relacionado con la capacidad de desarrollar la habilidad en
la coordinación motriz fina y gruesa, viso motora y equilibrio.
- Esquema
corporal: Está relacionado con el desarrollo de la imagen y concepto
corporal ajuste postular y literalidad.
- Estructura
espacio temporal: Está relacionada con el desarrollo de la estructura
espacial literalidad.
Según Collo y colaboradores, es en el comienzo de la etapa
del preescolar (tres años de edad), en donde ha concluido la fase fundamental
de mielinización de las neuronas, lo cual permite que el niño esté en
condiciones de realizar actividades sensoriales y de coordinación de manera
mucho más rápida y precisa. Además, es de resaltar la maduración notable del
lóbulo frontal sobre los cinco años, que permite importantes funciones de
regulación, planeamiento de la conducta y actividades que eran inicialmente
involuntarias, como es el caso de la atención, la cual, por ejemplo, se va
haciendo más sostenida, menos lábil y más consciente. De igual forma, la capacidad
perceptiva es fundamental para el desarrollo de las otras capacidades que se
sintetizan o unifican en el proceso de pensar.
La expresividad del movimiento se traduce en la manera
integral como el niño actúa y se manifiesta ante el mundo con su cuerpo: “en la
acción del niño se articula toda su afectividad, todos sus deseos, todas sus
representaciones, pero también todas sus posibilidades de comunicación y
conceptualización”. Por tanto, cada niño posee una expresividad corporal que lo
identifica y debe ser respetada en donde sus acciones tienen una razón de ser.
A partir de esta concepción, se plantean tres grandes
objetivos que se complementan y enriquecen mutuamente: hacer del niño un ser de
comunicación, hacer del niño un ser de creación, y favorecer el acceso hacia
nuevas formas de pensamiento, por lo cual, al referirnos a la dimensión
corporal, no es posible mirarla sólo desde el componente biológico, funcional y
neuromuscular, en busca de una armonía en el movimiento y en su coordinación,
si no incluir también las otras dimensiones, recordando que el niño actúa como
un todo poniendo en juego su ser integral.
Se podría decir entonces que desde la dimensión corporal, se
posibilita la construcción misma de la persona, la constitución de una
identidad, la posibilidad de preservar la vida, el camino de expresión de la
conciencia y la oportunidad de relacionarse con el mundo.
RECUPERADO DE: https://iefangel.org/actualidad/quienes-somos/preescolar/
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